La culpa de todo lo ocurrido la tiene este señor:
Sí, cuando terminé de restaurar este sillín Nurvi de los años 30/40 me dije: "ahora falta lo de debajo". ¿Y qué era lo de debajo? ¡Pues una bicicleta entera! ¡Qué va a ser!
Mi pretensión era conseguir algo distinto, algo más antiguo que las "camello" de los 50, algo que rozase el inicio del siglo XX o el final del XIX, pero el bolsillo me devolvió a la realidad. Así que se despertó mi proceso creativo: en lugar de devolver a la vida a una bicicleta completa, ¿por qué no volver a poner en circulación piezas que han sido arrancadas de su origen y diseñar algo propio?
Y en eso me puse. Mucho Ebay, sobre todo internacional porque el mercado nacional es bastante escaso en lo relativo a esa época, e intentar buscar piezas lo más antiguas posible, a las que mi escasa liquidez llegase y que me llenasen más o menos para completar el proyecto. Proyecto al que rimbombantemente llamé BLC 1900 (BLC de Bici Lenta Clásicas).
En el camino de casi año y medio se quedaron muchos de mis anhelos, las llantas y guardabarros de madera, un cuadro de principios de siglo... Pero muchas otras sí las conseguí, e incluso me he picado a coleccionarlas. El proyecto fue tomando forma y modificándose una y otra vez, desde una bicicleta recargada de alforjas tipo randoneur, virando hasta una de formas limpias y simples, que al final ha triunfado.
A pesar de no tratarse de una "bici de verdad", lo que sí he tenido bastante claro desde el principio es que todas las piezas iban a estar en su estado original, sin perder un ápice de su historia ni de sus heridas de guerra. No se ha abrillantado el metal, sólo se ha desoxidado y protegido. La pintura es la original, sólo lacada y así con todos los componentes antiguos, una limpieza y listos.
También he querido cuidar mucho los detalles: palomillas de rueda en bronce, tija del sillín en "L" con su pernio en latón, válvulas de cámara latonadas con tapones metálicos... Todo metal, cuero y madera, sin plásticos.
En fin, que el proceso constructivo ha resultado en una bicicleta, no apta para puristas, con muchas aberraciones cronológicas, que emula/simula/reconstruye, llámese como se quiera, una bicicleta de principios del siglo XX. Grandes constructores de este país ya lo hicieron, comprar piezas a fabricantes y hacer su propia marca, y hoy en día es cosa habitual. No hay ni punto de comparación pero, sin enrollarme más, y como una imágen vale más que mil palabras, aquí os dejo ese collage de piezas, desde 1900 a la actualidad, denominado BLC 1900. Para mi gusto, una bonita bici de paseo "a la antigua", sin más pretensiones, cuyo valor histórico, con un poco de España, un poco de Alemania y un poco de Francia, reside en sus partes.
Sólo faltan dos pequeños detalles: el tubo de latex natural para pasar el acetileno del faro delantero al trasero (está de camino) y la placa frontal con mi propio logo, que también está en proceso...