Paseando por Ciudad Real, me he encontrado con esta otra forma divertida de utilizar una máquina propulsada por el hombre: un triciclo gigante.
Con esas piernas debe llegar a cualquier sitio en muy poco tiempo.
Deben de ser de los pocos que se atreven con la máscara callejera en la capital. ¡Un muy buen grupo de disfraces!
