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lunes, 23 de noviembre de 2015

Motobécane "randonneuse". Desviadores.




Este fin de semana han tocado cambios... Delantero y trasero para ser más exactos.
Siguiendo con la restauración de la Motobécane, he estado limpiando y puliendo tanto las palancas como los desviadores.




Las palancas son Huret y una de las palomillas fue sustituida en su momento y hecho un "apaño" para que hiciese presión a la hora de cambiar. Siguiendo la filosofía de que en esta bicicleta voy a seguir una restauración de conservación, esta desigualdad se va a quedar. Sí he sustituido las placas de fieltro que sujeteban la palanca por sendas arandelas lo más similares posible a las originales.






El desviador delantero es de la marca Simplex, modelo R 87.




Pero el más interesante es el desviador trasero, un Huret Allvio de primera generación. Investigando he descubierto que es el primer cambio en forma de paralelogramo que se comercializó para el público en general (más información, patentes y  planos, aquí).
Se supone que era un cambio pesado y con los tornillos de ajuste situados donde no debían (ya lo descubriré a su debido tiempo), pero supuso un cambio sustancial en los cambios comerciales. Lo que sí me confirma este desviador es lo que en principio deduje sobre la datación de la bicicleta: su diseño y primeras unidades son de 1958.





Perdonad mi ignorancia en estos temas, pero sólo he restaurado una bicicleta más con cambios y era de 1980, o bien he tratado con los cambios actuales, pero me han chocado dos cosas de este desviador.
La primera, que ambas ruedas de paso de la cadena sean lisas y no dentadas. Y la segunda es que no vaya acoplado al cuadro sobre un soporte especial, sino que se inserte en la misma ranura de la horquilla donde se acopla el eje de la rueda.
Supongo que será algo normal de la época...

Hoy he aprendido algo más de este complejo mundo y todo lo que queda.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Cómo "urbanizar" una bicicleta.

La bicicleta, a pesar de ser una máquina compleja en su función y concepto, es simple en cuanto a su mantenimiento general y, sobre todo, en cuanto a la adicción o transformación de sus partes. Es por eso que, con un poco de maña, podremos transformar nuestra bicicleta en algo único y personalizado.
La principal utilidad de esta característica de transformación es el reciclado y reutilización de una bicicleta antigua o de aquellas concebidas para un uso distinto al que queremos darle, siendo ésta otra de las facetas de sostenibilidad de este vehículo. No hay por qué deshacerse de la vieja bici de montaña, transfórmala.
Éste es el caso del que me voy a ocupar en este artículo.
Se quiera reconocer o no, las bicicletas de montaña no están hechas para circular en ciudad. Su geometría no es la idónea para los desplazamientos urbanos, su ergonomía tampoco y rodar sobre tacos no es la forma más cómoda de desplazarse sobre asfalto. Tampoco son cómodos para ciudad, a pesar de las modas actuales, los manillares de carretera, ni fomentan una postura idónea para la circulación entre el tráfico.
Veamos pues cómo, con unos cuantos retoques, una bicicleta puede transformar su ergonomía y urbanizarse.
La primera regla que debería cumplir una bicicleta urbana es la postura en la que nos permite sentarnos. Además de ser mejor para la espalda, la posición erguida nos permitirá ver y ser visto mejor sobre la bicicleta. Tanto las bicis de montaña como las de carretera fuerzan al usuario a ir doblado sobre el manillar, y la longitud y posición de la potencia están pensadas para ello. Por tanto, la primera modificación que debería sufrir la bicicleta es ésta: un émbolo largo y, si puede ser, una potencia variable en ángulo, para que encontremos la postura más cómoda y adaptada.

La potencia con ángulo variable nos permite acercar o alejar el manillar, además de su regulación en altura.

Si tu bicicleta es de montaña, con este cambio ya habremos terminado con la dirección. Si, como fue mi caso, tu bicicleta es de carretera, tendrás que cambiar además el manillar, las palancas de freno y las del cambio y añadirle puños.

La elección del manillar puede variar entre una de tipo trekking o un urbano puro con los puños en ángulo hacia atrás.

Añade un timbre al conjunto. Además de ser obligatorio para advertir al resto de usuarios de la vía de nuestra presencia, es útil. Un cuentakilómetros es opcional, pero nos sirve para controlar la distancia total hecha por los elementos de transmisión (cadena, platos y piñones) y prever su necesidad de sustitución.
Otro de los principales elementos a tener en cuenta son los neumáticos. Como ya he dicho, los tacos no son lo mejor, ni en cuanto a agarre ni en cuanto a comodidad, para el asfalto, ni las bandas de rodadura demasiado estrechas se adaptan bien al uso urbano. Un neumático con un ancho entre 32 y 38C se considera idóneo para ciudad. Si, además, te gusta pasear por caminos en buen estado, puedes montar neumáticos mixtos, con los que tu bici podrá andar por casi todo tipo de firme.



Si además añadimos un guardabarros, evitaremos las salpicaduras en el cuerpo y ropa. No son sólo para los días de lluvia. Siempre pueden haber charcos, gravilla suelta, barro, etc. Elige los que se puedan montar sobre la geometría original de tu bici. En la mía, era imposible pasar el guardabarros bajo los frenos de estribo, por lo que éstos tienen que ir anclados a los laterales de la horquilla. En los frenos tipo "V" es más fácil añadir uno estándar.
Elige un sillín cómodo. Los deportivos están muy bien para eso, para hacer deporte, pero no para ciudad. Además están pensados para un apoyo perineal (al estar el cuerpo doblado hacia delante) y no sobre los glúteos e isquiones. Necesitamos, por lo tanto, un sillín que haga incapié en el apoyo sobre esa zona: más ancho en su parte posterior. La comodidad debe medirse probándolo y es única para cada persona.

Si no quieres llevar un sillín demasiado ancho, prueba uno mixto, como el de la foto.

Elementos indispensables, pienses o no transformar tu bici, son los de iluminación y reflexión. Es necesario e importante llevar luces, no sólo para ver, sino para ser vistos. Los elementos reflectantes nos ayudan a que otros nos vean en aquellos ángulos en los que no se puede instalar la iluminación activa.
Obligatorios: faro delantero de luz blanca, piloto trasero de luz roja y catadioptrico trasero en color rojo.
Totalmente recomendables: catadioptricos naranjas o blancos en radios de las ruedas, para poder ser vistos en posición lateral.
Recomendables: Banda lateral reflectante en el neumático (la mayoría de neumáticos urbanos ya la traen) y catadioptrico en los pedales.



Otros elementos útiles son una pata de cabra o caballete, para no tener que andar buscando algo donde apoyar la bici, un portaequipajes, con o sin alforjas, y, cómo no, un buen sistema para candar la bicicleta y no encontrarnos una desagradable sorpresa.

 La pata de cabra situada en el eje trasero, aún al contrario de los que se pudiera pensar, da mayor estabilidad a la bici y permite mover los pedales sin estorbos.

 La utilidad de las alforjas se ve no sólo cuando necesitamos transportar carga, sino en el día a día para llevar cámaras de repuesto, herramientas, etc.

Los mejores sistemas de seguridad son los candados en U y los cierres de cuadro en la rueda trasera.

Y con estos elementos ya tendrás toda una bici adaptada al mundo urbano. Una híbrida que te permitirá el desplazamiento diario y los paseos campestres.
Siempre podrías optar por comprar una nueva que contenga todos estos elementos, pero reutilizar algo es bueno, a las bicis se les coge cariño y será tu modelo exclusivo: no habrá otra igual.

sábado, 22 de enero de 2011

Guardabarros Zéfal Protektor.

Hacía ya tiempo que llevaba dándole vueltas a ponerle a la bici lo último que le quedaba para urbanizarla del todo: los guardabarros.
Pero tenía un pequeño gran problema, los frenos de herradura quedan a escasos milímetros de la cubierta, por lo que no entra un guardabarros normal entre ambos.
Consulté mucho por Internet y descubrí que existen este tipo de guardabarros para bici de carretera, que van sujetos mediante varillas a la horquilla y llegan sólo hasta la parte trasera de la horquilla.
Son de policarbonato, resistentes a golpes, muy ligeros y te dan una gran modularidad en su colocación. De hecho, el guardabarros trasero lo he puesto en la rueda delantera, porque así cubre más superfice.


Guardabarros trasero acoplado a la rueda delantera. Va fijado con unos soportes plásticos y gomas a la horquilla.

La parte trasera de la bici, al llevar ya alforjas, me protege contra salpicaduras, por lo que decidí acoplar el guardabarros delantero, mucho más corto que el trasero, al único sitio por dónde todavía saltaba el agua, entre la barra de la tija y la rueda. Y este es el resultado.



De esta forma, ya no salpica agua por ningún sitio.
Los guardabarros los he comprado en Chainreactionbikes. 22'50 € con gastos de envío incluidos, aunque, después de comprarlos, creo que han subido algo de precio. ¡Si es que revalorizo todo lo que toco! ;)
De momento los he probado poco, pero parce que van muy bien y que van a cumplir su cometido con creces.

Foco CREE 1w.

Hace ya un tiempo, harto de no ver ni de cantar, vi que en bazar del Aldi vendían un foco frontal para la cabeza con un led CREE de 1 watio de potencia y me decidí a comprarlo.
En principio, 1 watio, no me parecía mucho, pero cuando lo probé ví que es una maravilla. Rinde 100 lumens e ilumina un montón. No sólo sirve para ser visto sino que ilumina la carretera, a una distancia bastante por delante de la bici, con una luz potente y blanca, incluso en estos días de niebla.
La única pega, si se le puede llamar así, es que las pilas (3 AAA) van en una petaca que iría situada detrás de la cabeza en su uso normal. Para mí no fue problema ya que, al llevar bolsa de manillar, metí la petaca en ésta y pude acoplarlo, con la goma lateral del propio foco y un par de bridas, a la propia bolsa.
Os recomiendo que, cuando vuelva a salir la oferta, os lo compréis. Sólo 10,90 € e ilumina bastante más que algunos faros más caros.
Para acoplarlo a vuestra bici, seguro que encontráis alguna forma.


El foco fijado a la bolsa con su goma y dos bridas en la parte superior. El cable de alimentación entra en la bolsa por la cremallera y llega hasta la petaca de pilas.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Cambio del cambio...

...Y que valga la redundancia.
Ya he cambiado lo último que le quedaba a mi bici, el cambio. Como buena bicicleta de carreras antigua tenía cambio de palomilla en el cuadro.
Tras un par de intentos, en los que se trasroscó el tornillo de apriete del desviador trasero original, probamos con el desviador de una bici de niño que hay por casa y algunos problemas más que sufrimos mi amigo Jesús y yo, compre un desviador Shimano Alivio y aquí está el resultado:







El truco del almendruco estuvo en colocar el cable fijo en el cuadro para que no se moviese al tensar. Al final, acabó pasando por la palomilla original, et voila!

Para el resto de los mortales sé que es lo normal hace muchos años, pero, para mí, es una gozada no tener que quitar las manos del manillar para cambiar de marcha...

domingo, 15 de agosto de 2010

¡Bienvenida a casa!

Tenemos nuevo miembro en la familia... de bicicletas.
Se llama B'twin Riverside 3 y es de aluminio. Tiene iluminación por dinamo en el buje delantero, 3 platos, 8 piñones... y a una dueña feliz y orgullosa de ella (se la ha comprado con su propio dinero).
La antigua bici de Nefert, modificado el manillar para que quede más alto y hacia atrás (espalda recta), ha pasado a Iria, la pobre peque que lo hereda todo.




La orgullosa dueña lista para empezar su primer paseo.

viernes, 14 de mayo de 2010

La metamorfosis


Os presento a mi bicileta.
Cuando la compré, allá por 1990, era una bici de carreras en toda regla. Una Peugeot Iseran. Con el paso del tiempo la he ido maqueando (sillín, ruedas híbridas, catadiópticos, timbre, faros, portaequipajes, alforjas, velocímetro...) hasta convertirla en un vehículo apto para la ciudad.

Pero todavía quedaba un paso más: cambiar ese incómodo manillar, perfecto para la Vuelta a España pero nada útil.
Y voilá. La metamorfosis total. Mis hijas piensan que ahora es más sosa, pero a mí me resulta mucho más cómoda y deja de cargarme los codos y muñecas. Cuestión práctica.



Ha quedado con un diseño retro que me gusta. Llevo 20 añitos con ella y no me canso...




... Ya sólo queda cambiar el cambio (valga la redundancia), que sigue estando en el cuadro.