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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Sensaciones robadas (y falsas).

Hace un par de días pude ver en televisión un anuncio sobre un vehículo que me dejó asombrado por el cinismo al que llegan algunos por querer venderte un coche.
Resulta ya de por sí exagerado y ridículo el que te vendan las sensaciones de felicidad, libertad, euforia extrema y, sobre todo, la sensación de ser el amo de unas calles por las que circulas solo. Pero en este caso, aparece la estela de un barco sobre el agua del mar y compara la sensación de conducir ese coche con sentir el aire en la cara cuando sales a navegar.
¿Aire en la cara? ¿En un coche cerrado y aislado? ¿Acaso lleva unos difusores en el salpicadero no regulables y con olor a salmuera? El aire en la cara y esa sensación en la que percibes todos los aromas y sabores de tu alrededor sólo se tienen pedaleando, porque incluso las motos o los descapotables (que sólo regalan dolor de cabeza) no te permiten la relación tan estrecha con el entorno.
La publicidad del automóvil ha llegado a unos niveles de cinismo y falsedad sólo comparables a su declive, utilizando sensaciones ajenas para vendernos un mundo de fantasía que se borra de un plumazo en el primer atasco.

jueves, 4 de diciembre de 2014

La DGT nos vende coches disfrazados de seguridad.

Ya me ha llegado a casa la dichosa carta de Dirección General de Tráfico, siempre preocupada por mi seguridad, en la que se me asusta para que compre un coche nuevo. Y digo "se me asusta" porque creo que es la frase adecuada para este despropósito de campaña, cláramente orquestada por el poderoso lobby industria del automóvil-compañías de seguros, en la que se alaban las bondades de comprar un vehículo a motor nuevo y se advierte claramente de que los vehículos antiguos ponen tu vida en peligro de muerte directo.
Además, la misiva contiene datos referentes a mi seguro y al quilometraje anual de mi coche que no me parece ni medianamente ético que aparezcan para estos fines.
Agradezco esa preocupación por mi integridad que demuestra la DGT, pero considero que mi dinero, con el cual se está pagando esta campaña, estaría mucho mejor empleado en otras facetas de la circulación en las que se pone la vida en juego día a día y sobre la que sería muy loable realizar una campaña de educación de la cual carecemos muchos en este país. Una pequeña información sobre actitudes insidiosas que ocurren día a día y que ponen en peligro a todos los usuarios sin que se les tenga especial mención:
El fin de la violencia vial producida por el acoso directo al resto de los usuarios de las vías públicas, ya sean motorizados, a pedales o peatonales, rebasando los límites de velocidad fijados momento sí, momento también y poniendo la velocidad por encima de cualquier otro derecho.
Las dobles y triples filas de aparcamiento a la entrada y salida de los centros educativos y las velocidades excesivas e incontroladas en los alrededores de los mismos, además de la circulación de vehículos a motor a escasos metros de parques infantiles.
Desdeñar de una vez la extraña idea de que un semáforo en ambar o en "recién rojo" no es un elemento dedicado a acelerar el coche, incluso si algún peatón ya ha comenzado a cruzar.
Que aparcar de forma ilegal (o legal a veces) en un cruce, junto a un paso de peatones o sobre el mismo, disminuyendo e incluso obstruyendo la visibilidad del mismo puede causar una muerte, teniendo en cuenta que, como norma general, practicamente nadie, reduce antes de uno de estos  pasos y revisa que no haya nadie cruzando. Total, sigo teniendo derecho a mi velocidad. Y de echo apelo a ese derecho sin llegar a parar del todo ante el cruce de un peatón y a rodearlo en cuanto ha sobrepasado la aleta del coche o el manillar de la bici o moto.
Que las aceras están pensadas para la circulación peatonal, no para aparcar encima de ellas, ni para salir de una cochera haciendo alarde de fuerza ni para circular con bicicletas sobre ellas a gran velocidad y sin control. Hacer que un peatón tenga que bajarse del bordillo por su invasión o tenga que ser él el que tenga cuidado de mirar en todas las salidas de vehículos o tenga miedo a doblar una esquina y ser atropellado por un inconsciente en una bici, también pone en peligro la integridad personal.
Y así podríamos seguir enumerando puntos que sería mucho más importante, obvio y necesario incluir en una campaña informativa de la DGT y que serían mucho más de agradecer que una en la que se vendan a la industria automovilística, la única, al parecer, junto a los bancos y las petroleras, que merece el derecho a ser protegida tras la casi total desmantelación de nuestro tejido productivo.

La educación vial brilla mucho por su ausencia en este país y es uno de los pilares más importantes en la seguridad del tráfico, junto con las medidas activas y una concienciación añadida de que es más importante una vida que la estúpida arrogancia y que el coche no es el amo y señor de nuestras ciudades y que tráfico, somos todos, hasta los que caminan.

lunes, 2 de septiembre de 2013

La inocuidad del coche.



La semana pasada comenzaba con el titular de que, Asturias, iba a prohibir fumar en las marquesinas de las paradas de autobús, entradas de bares con una cubierta superior a no sé qué medida y en la entrada de los centros de trabajo. Hasta ahí bien, una medida que parece exagerada para algunos y muy acertada para otros, como siempre.
Pero este tipo de leyes o normas nos llevan a lo de siempre, algo que ya comenté en este artículo, y que es la inocuidad de los motores de combustión interna ante la opinión pública.
A las personas que esperan el autobús bajo una marquesina, por ejemplo, puede molestarles que alguien esté fumando a su lado, es normal. Es un humo que se ve, que se siente. Pero de lo que no son conscientes es de los miles de gases invisibles (quitando algunas punibles excepciones), cargados de nanopartículas que se filtran directamente al torrente sanguíneo por los pulmones, que están produciendo los cientos de vehículos a motor que pasan a su lado.
Esta sensación de inocuidad llega a cuotas tales que, un padre comprometido con la salud de su hijo nunca dejaría que éste respirase humo de tabaco, de un incendio o de cualquier fuente que produzca humo visible, pero sí es capaz de tenerlo al lado del coche, con el motor encendido, hasta que el aire acondicionado refresque el habitáculo. El fresquito antes que la salud.
En fin, según la publicidad, basta con poner un ambientador que filtra ese mal olor. De las nanopartículas y los gases nocivos no dice nada.

viernes, 8 de febrero de 2013

¿Están inventando algo nuevo?

He caído en un artículo sobre un nuevo modelo de coche, que me ha resultado más que curioso, debido a las afirmaciones que hace sobre este vehículo, como algo novedoso, exclusivo y nunca visto.
Aquí os resalto algunas "perlas" del artículo, por si no queréis leerlo entero, para que (no sé si ya es deformación profesional o simple paranoia) me expliquéis qué diferencias novedosas hay entre este vehículo y ese que, durante más de 130 años nos ha permitido movernos por cualquier terreno, en cualquier condición y con total libertad.

"Crossover al aire libre que explora nuevos caminos."
"Opel adelanta una nueva propuesta...la posibilidad de circular al aire libre con su techo practicable."
"Sus creadores han querido ir algo más allá con un automóvil de características urbanas y lo han dotado de unas características que permiten buscar la libertad personal."
"...la sensación de libertad que enfatiza la línea cabrio para contemplar el cielo azul o las estrellas en una noche de verano."
"Combina la dureza de un crossover con la frescura de la conducción al aire libre”, dice Malcom Ward, Director de Diseño de Opel/Vauxhall."

El término "aire libre", para definir una caja de metal con techo abrible, está más que sobreutilizado en el artículo. Quizá la única diferencia que encuentro es el término "crossover". Quizá es que soy demasiado quisquilla.