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jueves, 3 de enero de 2013

¿A qué esperas?



Llega la supercuesta de Enero 2013 y, entre otras miles de cosas, el coche es el más afectado este año:
Suben 4 cts. litro los carburantes, debido al fin de la exención fiscal de los bio-combustibles, suben los aparcamientos en varias zonas urbanas controladas, suben los peajes e, incluso para los pocos coches eléctricos que habitan nuestras calles, sube la luz un 3%.
Siguiendo con la lista, por desgracia, sube el transporte público (¡viva su promoción!), en concreto y en lo que afecta a las ciudades, los trenes de cercanías y media distancia, vamos, los que no se usan para vacaciones.
Con todo ésto (+IVA), unido a la bajada de poder adquisitivo, ¿a qué estás esperando para coger la bici?
Económica, sana, rápida, se aparca en cualquier sitio... ¿La tienes cogiendo polvo en un trastero? ¿Se la has pedido ya a los Reyes?
Si no, me reitero, ¿a qué esperas? ¿Qué más te hace falta?

miércoles, 4 de abril de 2012

El uso de la bicicleta provoca disfunción sexual.

Parece ser que cuando no se habla durante mucho tiempo de una universidad, ésta lanza un estudio impactante para salir en los medios de comunicación de todo el mundo y así provocar una reacción vírica.
Pues bien, desde mi "no cátedra", mi experiencia y viendo que millones de personas en todo el mundo usan la bici a diario y gozan de una excelente salud, de todo tipo, gracias a ella, voy a intentar desmontar la investigación y dar algunos consejos sobre ese destructor de la humanidad llamado sillín.
Como premisa, hacer notar que la investigación proviene de Estados Unidos, país que vive en un estado permanente de alerta, que necesita sus miedos a algo y en el que una incipiente Cultura de la Bicicleta está molestando mucho a la todopoderosa industria del automóvil.
Pues bien, partiendo de esta base debo decir que existen muchos tipos de sillines. Si el estudio se basa en esas piedras alargadas que se utilizan para la competición tanto en carretera como en montaña y se utilizan durante kilómetros y kilómetros, puede que tenga razón. Pero en un uso de la bicicleta como vehículo urbano, para pasear o hacer turismo, la cosa cambia bastante. Los sillines anchos, de gel u otros materiales que amortiguan y dan una total comodidad, producen casi una nula presión sobre el nervio perineal, el culpable de este asunto. La inclinación del sillín también es importante. Una posición paralela al suelo, o incluso con la nariz orientada ligeramente hacia éste, evitan esos entumecimientos de los que habla la investigación.
Pero existe otra cuestión muy importante en este tema y es la posición que adoptemos en la bicicleta. Como blog de ciclismo urbano, siempre recomiendo que la postura en la bicicleta sea la más idónea para tal fin, la erguida. Llevar la espalda recta o casi sobre nuestro vehículo no sólo nos permite tener una mejor visibilidad sobre la bici y descargar hombros, trapecios y muñecas de un peso extra, sino que permite que nuestro peso descanse sobre los isquiones y no sobre el perineo. Es decir, que vamos sentados sobre el culo y no sobre la entrepierna. Tendremos dolorcillo en esa zona los primeros días, pero no presión sobre el nervio en cuestión.
Resumiendo, elegir el sillín apropiado, utilizarlo en una posición idónea y vigilar la postura sobre nuestra bici, hacen del todo innecesario comprar un sillín sin nariz, como concluye el artículo, y nos proporcionan la salud y satisfacción que sólo la bicicleta puede dar.
Y recordad, el coche produce disfunciones cerebrales tales como ira, estrés, agotamiento y prisas, mucho más peligrosas y reales que las que pueda provocar el sillín.

lunes, 11 de abril de 2011

La bici y las condropatías.

Yo, padezco una doble condropatía en mis rodillas, que me produce dolor cuando camino o permanezco de pie durante mucho tiempo.
La condropatía o condromalacia consiste en una alteración del menisco, almohadilla de cartílago situada entre ambos huesos de la articulación para amortiguar, que puede estar provocada por desgaste, erosión o pinzamientos, y que produce dolor al rozar directamente un hueso de la articulación con el otro, en mi caso, lo que duele es la cabeza del fémur.
Pues bien, todo este rollo para qué.
Cuando se me detectó la enfermedad crónica, yo practicaba kung-fu y el médico me recomendó cesar la actividad inmediatamente, al ser un deporte de impacto, y me dijo que, si quería seguir practicando algún deporte, éste debería ser natación o bicicleta. La natación me pareció lógico, al estar el cuerpo en ingravidez, pero cuando me recomendó la bici pensé que estaba un poco loco. ¡Pero si en bicicleta se mueve constantemente la articulación de la rodilla! ¿Cómo va a evitar éso el roce y, por consiguiente, el dolor?
Pero he aquí que estaba totalmente equivocado. Las rodillas han dejado de doler desde que uso la bicicleta a menudo: al no haber impacto sobre el menisco (no se carga peso encima ni la articulación choca contra el suelo) a pesar de haber movimiento éste no es doloroso.
Y no sólo tengo como referencia mi caso. En nuestro viaje a los Países Bajos había una señora mayor alemana que era casi incapaz de andar o de subir las escaleras del barco, pero pedaleó durante todo el circuito, menos el último día por agotamiento, sin problemas. Llevaba toda su vida montando en bici y era lo único que le permitía desplazarse sin problemas.
Así que ya sabéis, la bicicleta no sólo es buena para el corazón y la salud en general. Además de fortalecer la musculatura de la espalda y los abdominales, también es beneficiosa para las rodillas y permite desplazarse a personas, con algo de movilidad restringida, en medias distancias sin provocar dolor.