Buscar en este blog

Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta verano. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de agosto de 2012

Las bicicletas NO son para el verano.

¡Aquí está la tan manida frase! Pero me viene al pelo para hacer una apreciación totalmente personal sobre el tema.
Siempre se asocia el uso de la bicicleta al buen tiempo, al calorcito y, según la publicidad televisiva, a bucólicos paseos bajo el sol. Y no hay más que ver el incremento estival de ciclistas en nuestras ciudades para creer que es verdad.
Pero éste no es mi caso. Con la ola de calor actual (hoy previsión de 43 grados a la sombra en Ciudad Real), que abres la puerta de casa para intentar salir y te quedas sin pestañas, apetece bastante menos coger la bici que con el fresco. Fallan las fuerzas, llega el agobio, no paras de beber agua...
Hoy, me tocará volver del trabajo, a eso de las 2 del medio día, a esos 40 y pico grados, echando de menos los 10 ó 15 a los que vuelvo en invierno, con tu cazadora, tus guantes y ese espabilo que hoy será modorra contra el aliento del dragón. Porque como dicen los daneses: no hay tiempo desagradable, sólo ropa inadecuada. El problema, es que en verano ya no te puedes quitar más ropa, porque, aún desnudo, sigues teniendo calor.
Así que, bendita primavera, bendito otoño y, también, bendito invierno (para mí), pero no el verano.

miércoles, 20 de junio de 2012

Vacaciones sobre dos ruedas (y unos pedales).

 
Ahora que se acercan las vacaciones, una muy buena opción para recordar siempre es hacer una ruta turística en bicicleta. Este vehículo, nos permite recorrer distancias mucho mayores que si fuésemos caminado, a la vez que mantiene una velocidad moderada para disfrutar de nuestro desplazamiento, fundirnos con nuestro entorno, poder parar allí donde nos interese y relacionarnos con las personas que encontremos en nuestro camino.
Existen distintos tipos de viajes en bicicleta, desde aquellos a nuestro aire, llevando el propio equipaje y durmiendo en campings, aquellos en los que se fija una ruta diaria y el equipaje es trasladado al hotel mientras pedaleamos, aquellos que combinan barco y bicicleta para recorrer ríos, canales y lagos, aquellos en los que conocemos una ciudad, etc. y todos ellos pueden ser autoguiados o con un guía.
Existen varias agencias especializadas que nos ofrecen todo este variopinto mundo de posibilidades, pero, como al final trabajan con las mismas mayoristas, que son las que realizan el viaje insitu, os recomiendo que miréis bastante el precio final ya que, a igual producto, varían bastante.
Las rutas son cómodas y adaptadas y sólo es necesario ser capaces de aguantar varias horas encima de una bici. No se necesita preparación física especial, vamos, lo necesario para disfrutar de este vehículo a diario.
Si aun así sentís reparos, alquilad una bicicleta allí donde vayáis de vacaciones. Un cambio de entorno puede ser muy positivo para probar moverse en bici por primera vez. Veréis como engancha.

P. D.
No voy a hacer publicidad gratuita de ninguna agencia en concreto. Usad un buscador de Internet y tardaréis poco en encontrarlas.

miércoles, 29 de junio de 2011

Pequeños consejos para pedalear por ciudad en verano.

Unos consejillos generales, que sirven también perfectamente para ir andando, pero con la peculiaridad de que, prácticamente, no te puedes salir de la calzada.
Lo primero hidratación. Este punto es obvio, pero lleva un consejo adicional: bebe antes de tener sed, porque una vez la tengas es ya muy difícil rehidratar. Bebe agua antes de comenzar el desplazamiento y cuantas veces necesites. Un bidón de agua en la bici no será muy chic para los puristas, pero es muy útil.
Protégete los ojos. Todavía veo a mucha gente en bici sin gafas de sol. No sólo evitan los perniciosos rayos UVA sobre la córnea sino que nos protegen de los cambios bruscos de luz al salir de una bocacalle en sombra a otra con sol, siendo un elemento de seguridad ante deslumbramientos. Además, es muy recomendable que las gafas sean irrompibles ya que, ante un percance, los cristales o montura pueden causarnos heridas.
Procura pedalear por lugares de sombra. Esto, al tener que circular por la calzada, es muchas veces imposible pero si, como en Ciudad Real, puedes pedalear por parques, utilízalos aunque varíes un poco tu ruta.
Protégete la cabeza, bien con casco, si eres de los que lo usa, o con una gorra con visera que se sujete lo suficiente como para no perderla. Si además eres de los que suda mucho, como el menda, la gorra retendrá el sudor y no acabará cayéndote por los ojos.
Lleva ropa holgada y fresca. La bicicleta provoca un efecto ventilador sobre el cuerpo, que hace que el aire circule por la ropa ancha. Si es necesario, al ir al trabajo, lleva una camiseta en la bici y otra para el resto del día (tus compañeros te lo agradecerán, je, je).
Sepárate de los coches lo más que puedas. El motor y el tubo de escape son, como todos sabemos y sufrimos a nivel global, un radiador a plena potencia. El recalentamiento de la atmósfera  empieza ahí, a ras de suelo, y por mucho que tú lo absorbas no vas a evitar el Calentamiento Global.
Y, como último consejo, sigue el nombre y la filosofía de este blog: Bici Lenta. En verano, más que nunca, las prisas no son buenas. Disfruta de tu recorrido, siempre que el tráfico te lo permita, claro, y deja la velocidad para los vehículos a motor.