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jueves, 7 de marzo de 2013

Análisis del nuevo borrador del RGC.

No. No voy a hablar sobre el casco porque parece el único tema importante que contiene el borrador y ya está más que comentado en cientos de artículos por toda la red. Pero sí voy a hablar de varias barbaridades que, a mi juicio, encierra esta futura ley y que parecen planear muy de pasada sobre nuestras cabezas, sin pararnos a pensar en lo que suponen.
El borrador comienza diciendo que todas estas medidas son para garantizar la seguridad de los que circulamos en bicicleta y la de aquellos con los que interactuamos al desplazarnos: peatones y vehículos. Pues bien, esta introducción en sí misma es ya una incongruencia, según el desarrollo del título VI.
Sin entrar en detalles, el borrador completo lo tenéis aquí, en el artículo 176 sobre la posición en la vía, se está diciendo claramente que la bicicleta debe circular lo más pegada al lado derecho de la calzada y sin estorbar, facilitando el paso a los vehículos con mayor velocidad. Esto no es seguridad, esto es muy peligroso. Además, una ley que deje a la subjetividad si existe peligro o no de circular pegado a la derecha es un peligro en sí misma. Este artículo, sigue fomentando el "exceso de celo y precaución" de algunos ciclistas urbanos y el adelantamiento a toda costa por parte de los automovilistas, sin conservar la distancia de seguridad tanto lateral como trasera.
Un punto positivo sobre la posición en la vía, es aquel referente a las rotondas. Aquí, si me parece totalmente correcto. Posicionarse para ser visto y no ser atajado por un vehículo a motor es un tema muy importante. Sólo, y digo sólo con sorna, hay que reeducar a los automovilistas para que cumplan lo escrito en la ley. Y poder rebasar al resto de vehículos para posicionarte primero en un semáforo, también lo considero muy positivo.
Sigamos. Otra aberración de la ley la tenemos en el punto 6 de este mismo artículo, la circulación por aceras. ¿Este punto aumenta la seguridad? No, simplemente está justificando y dando base jurídica a las actitudes incívicas de algunos ciclistas. Una vez más, la ley deja a la subjetividad el uso o no de las aceras. ¿Mide 3 metros o 2,5? ¿Hay mucha densidad peatonal o todavía quepo? ¿A qué velocidad van los peatones?
No estoy en contra de las zonas peatón/bici compartidas, en espacios como plazas o calles semipeatonales, amplias y no exclusivas. Existen en toda la Europa bicivilizada, pero transitar por una acera es otra historia. Y enseñemos a los menores a circular por la calzada, no les inculquemos la teoría del miedo desde pequeños.
Otra de las supuestas ventajas de la nueva ley es la de fomentar la movilidad en bici. Esto, a mi juicio, debe tener la finalidad de poner las mínimas trabas a la circulación de la misma. Pues bien, me gustaría parar ahora en el punto 7, sobre las aceras-bici (que pueden gustar o no y ser correctas o no, pero ahí están) se habla de que se debe circular por ellas a velocidad moderara (¿Cuál? ¿A mi libre albedrío) para evitar atropellar a un peatón. Bien, entonces, estás poniendo trabas a un carril que, se supone, es para facilitar mi movilidad. Para circular a velocidad peatonal, voy andando. Ponme el mismo carril en la calzada y evítame conflictos.
Y va ha ser muy difícil educar a los peatones en la no invasión de los mismos. Que no siempre vamos a ser nosotros los malos.
Paso ahora al artículo 178, sobre el transporte de carga y personas. Me parece que en este punto hemos avanzado bastante, pero se queda cojo en muchos sentidos.
Lo primero, ya estamos con la subjetividad en cuanto al transporte de personas, teniendo que sopesar si el pasajero puede caerse o desplazarse o, incluso, arrastrarse (¿?) con peligrosidad (en este punto no distingue entre pasajero y carga), en cuyo caso no podremos transportarlo. ¡Niño, o te agarras bien o te quedas aquí! Me parece un tanto ridículo.
Otro punto que me parece no quedar claro es si, al final, se permite el transporte de varios pasajeros en bicicletas homologadas para tal fin (todos recordaréis este caso). Sólo se sigue hablando de los asientos homologados sin número y sin especificar bicicleta homologada.
Y por último, el tema de los reflectantes. Se sigue hablando de "prendas homologadas", como una velada recomendación de llevar chaleco. En caso de tiras o elementos reflectantes, ¿cuántos son necesarios? ¿Minimalista o verbena? Y otra cosa, ¿pueden estos elementos ir situados sobre la bici (alforjas, pedales, ruedas) o es obligatorio que sean sobre la ropa del ciclista?
En fin, que a parte de restrictiva, retrógrada y con la pretensión de no priorizar la bicicleta de ninguna manera, con algún punto positivo, me parece que no cumple, ni de lejos, sus propios objetivos marcados: ni aumenta la seguridad ni favorece la circulación. ¡Alabado sea Dios Coche!

lunes, 4 de marzo de 2013

Masa ciclista, educación vial y la DGT.

¿Os acordáis de cuando a la directora de la D.G.T., María Seguí, se le llenaba la boca al decir que el coche iba a perder sus privilegios?
¡Qué lejos queda eso! ¡Cuánto ha cambiado el tema!
Ni se van a quitar privilegios al coche ni se va a potenciar la movilidad sostenible, porque, por un lado, el vehículo privado a motor sigue siendo la forma preferida de los españolitos para desplazarnos y, por otro, sigue teniendo un enorme lobby detrás que no tiene punto de comparación con el que puedan sostener los representantes de la bicicleta.
A este paso, a base de globos sonda, filtraciones sobre cuestiones absurdas y marchas atrás sobre progresos que se daban ya por sentados, el nuevo Reglamento General de Circulación va a ser un caramelo envenenado que, en lo sustancial y necesario, no va a variar nada la situación actual, va a seguir cediendo el "privilegio" de la regulación de la movilidad no motorizada a los ayuntamientos y va a seguir relegando la bicicleta a ese estatus de curiosidad urbana.
Pero el problema no reside sólo en el lado oficialista. Como he dicho antes, las encuestas siguen mostrando al coche como el vehículo favorito de los españoles. Sigue considerándose impensable, por ejemplo, poder recoger a los niños del colegio sin el coche, o poder realizar una compra importante sin él, o llegar a una estación de tren y no tener dónde aparcar ni descargar maletas (p. e. en la Estación Central de Amsterdam sólo se permite el transporte colectivo, ni siquiera bicicletas), etc., etc.
La mayoría de las veces, aunque cueste reconocerlo, la supuesta escusa del miedo a circular en bicicleta, esconde realmente nuestro miedo a bajarnos del coche, a perder lo habitual y cotidiano, a tener que lidiar con nuestro propio esfuerzo y no depender de los caballos de la máquina y, sobre todo, a esa falsa sensación de estatus social. Sé que no es lo correcto, ¡pero estoy tan agustito! ¡Aunque me cueste el sueldo del mes!
Lo he dicho decenas de veces y lo seguiré repitiendo. por desgracia, a los ojos de la opinión general, seguimos siendo cuatro locos, quizá, actualmente, nos hemos incrementado hasta cinco, que se quitan de encima sin estorbar demasiado, como moscas. La solución pasa, en mi opinión, por inundar las calles de bicicletas, qué comencemos a ser un verdadero problema. Y que esta marea sea diaria y no sólo reunir 2000 personas en actos tan banales como el día de la bicicleta. ¿Cómo conseguir esto?... ¡Ah, amigo! ¡Esa es la principal cuestión! Y creo que la solución, empieza en los colegios.
Carnet para ciclistas, en principio no, aunque a algunos habría que capacitarlos antes de subirse a una bici. Educación vial basada en el respeto y en el sentido común, también lo he dicho siempre, desde la escuela, y que el primer vehículo con el que se circule, pero de verdad, sea una bici.


Actualización a las 15 horas.
Después de conocer el borrador que la DGT ha entregado al Consejo de Ministros, lo del caramelo envenenado se ha quedado corto. No es que no cambie la situación, ¡es que empeora de una manera jamás imaginada! ¡Se cepilla a bici de un plumazo!

martes, 26 de febrero de 2013

La DGT sigue mareando la perdiz.

El nuevo Reglamento General de Circulación, que va a pasar a llamarse "El Escorial", por el tiempo que está tardando en hacerse realidad, sigue sin aprobarse, parece ser, por la falta de acuerdo sobre un 5% del texto. Un 5% en el que las asociaciones presentes en la mesa de negociación están totalmente de acuerdo, pero sobre las que el Gobierno tiene reticencias.
Paralelamente, no dejan de "filtrarse" datos e informaciones sobre si al final será obligatorio el casco también en ciudad, si también serán obligatorios los elementos reflectantes de día, la posibilidad o no de circular por el centro del carril y elegir el carril más propicio para nuestro destino, etc.
Toda esta desinformación, colocada en pequeñas dosis, opino que tiene un claro objetivo, y es el de que nos conformemos con lo menos malo, que, cuando se publique, tengamos que asumir cosas como "bueno, nos obligan a circular por la derecha, ¡pero por lo menos han quitado lo del casco!"
Esto, unido a que deben de existir unas presiones enormes por parte de los lobbies automovilísticos, a los que no debe gustarles nada que la bicicleta adquiera privilegios, en un mercado de ventas a la baja, preparan el terreno para que lo anterior ocurra, perdiendo la oportunidad de generar una ley correcta y truncarla por una ley mejor que lo actual.
Si no, ¿qué sentido tiene este retraso? El miedo a dios coche.

martes, 22 de enero de 2013

La DGT impone la obligación del casco.


Siempre hemos sido el culo de Europa y parece ser que es porque nos gusta. Sinceramente, me parece ridículo. A ver para cuándo casco obligatorio en escaleras (20% más posibilidades de sufrir un traumatismo craneal que en bici), para peatones (iguales posibilidades) o para automovilistas (80% más). Asimismo se puede ver con sólo consultar las noticias de muertes de ciclistas en nuestras carreteras, su utilidad en choques con vehículos a motor. En fin, se trataba de eliminar la tendencia alcista de la bicicleta y se tienen que usar todos los medios. Lo repito, ridículo. Con casco por imperativo, con chalecos de colorines y con cuidado de no molestar, no sea que los correctos automovilistas no nos vean ni tengan la sensación de que vamos más seguros y nos protejan aún menos.
Como todos, no estoy en contra del casco en aquellas situaciones en que uno mismo lo considere conveniente, como si te lo quieres poner en la piscina, ¡allá tu seguridad subjetiva!, pero su obligatoriedad es el "Spain is different" de siempre.


Actualización (22/1/2013 18:55).
Bueno, primero pedir perdón por este pequeño experimento psicológico. Varios ya os habéis dado cuenta de que la nota de prensa es la que redactó en su día ConBici cuando desde el ministerio se hizo la propuesta (por eso está puesta ahí).
Ha servido para demostrar,  la alarma que una noticia como ésta puede causar en el mundo del ciclismo y en aquellos que se están animando a coger la bici y espero que sea un buen empujón para la recogida de las firmas que faltan en contra de la obligatoriedad del uso del casco.
Porque, muchas veces, no nos movemos hasta que no le vemos las orejas al lobo y, entonces, ya es tarde.
Lo que sí espero y deseo de todo corazón es no tener que volver a publicarla como un hecho real y consumado.
Un saludo.

Segunda actualización (8/3/2013).
Por desgracia, el hecho parece totalmente consumado y lo que apunto en el artículo es real. La DGT ha enviado el borrador de la nueva ley, incluyendo el casco obligatorio. 

miércoles, 18 de julio de 2012

La cultura del miedo.

Dar la espalda a décadas de estudios serios sobre un tema no es sólo de necios, sino de imbéciles. Y esta frase no es de ningún filósofo famoso, es mía, y no hay que ser muy inteligente para deducir que es la pura verdad (aunque esté feo decirlo).
La cultura del miedo se basa en utilizar falsas premisas para restringir o evitar determinadas acciones que no interesan a un gobierno o un colectivo, basándose en la seguridad, el patriotismo, el desarrollo, etc. Y, por desgracia, esta cultura del miedo resulta bastante efectiva.
Pues bien, la última barrabasada en aras de la seguridad será la nueva ley de tráfico en España. Dando, como casi siempre en todo, la espalda al resto de Europa y a casi todo el mundo y acercándonos a los temerosos por todo estadounidenses, el gobierno pretende exigir la obligatoriedad del casco, en cualquier vía, a los ciclistas.
Esto, que en principio puede parecer algo no tan grave, puede tener unas consecuencias nefastas en el desarrollo de una Cultura de la Bicicleta masiva.
Desde los años 70 del siglo pasado (antes era ridículo ni siquiera plantearlo y se usaba mucho más la bicicleta como vehículo) se viene investigando la utilidad de este elemento en el ciclismo no deportivo y, quitando estudios con intereses, todos han llegado a la misma conclusión: el uso del casco sólo produce una falsa sensación de seguridad a los usuarios de la bicicleta y a los automovilistas, por lo que aumenta el peligro de colisión, además de actuar como revulsivo ante nuevos usuarios, porque presenta a la bicicleta como un vehículo peligroso.
Y ahí está el problema. Si ya se pedalea poco en este país por el miedo al coche, esta nueva vuelta de tuerca va a ser la puntilla definitiva.
Partiendo de la base de que, en ciudad, la probabilidad de sufrir un accidente en bicicleta es la misma que la de sufrirlo como peatón, ¿por qué no se obliga a éstos últimos a usarlo? ¿Por qué no se obliga a los automovilistas si sus probabilidades se multiplican? ¿Acaso esas maravillosas 5 estrellas Euro NCAP están testadas a 50 km./h.? Al día, millones de holandeses, daneses, belgas, alemanes, etc. pedalean sin casco y su índice de siniestralidad grave en ínfimo, teniendo en cuenta que transportan niños en cestas, a varios en una misma bici, de pie, violonchelos, llevan auriculares, hablan por el móvil... ¡Pero que inconscientes! ¡Y no les pasa nada! ¿No será que lo que realmente hace a nuestras ciudades seguras es potenciar el uso de la bicicleta, que cuanto más mejor?
Otra postura que me parece ridícula es la de los procasco. Pero vamos a ver, actualmente, ¿hay alguien que te prohíba usarlo? La no obligatoriedad da libertad de elección. La obligatoriedad restringe derechos ( a ver si algunos se enteran de una vez en ésta y otras materias). Si te sientes más seguro con él, úsalo, nadie te lo impide, yo mismo lo uso en ocasiones, pero no obligues a la opinión pública a pintar algo no peligroso como peligroso. ¿O acaso llevas casco en casa por si te caes por la escalera o te das con el pico de una mesa en la cabeza?
Vivir acojonado no sólo destruye la felicidad y el goce de algo tan bonito como la bici, sino acorta la vida. Si ha de pasarme algo, pues me pasará. Mientras tanto, seguiré disfrutando de este maravilloso vehículo.

Uso de la bicicleta en su forma natural, con la ropa que se usa para ir caminando, en coche, en transporte público, etc. Sin complementos, tapujos ni miedos irracionales.

Amsterdam, Países Bajos. 




 Livorno, Italia.


Barcelona, España. (Dentro de poco ya no se podrá circular así).